Seleccionar página

Cielo, tierra y humanidad…las 3 dimensiones, aspectos, realidades, que ordenan (o desordenan, según sea el caso) a la energía vital que nos rodea. Desde la perspectiva del Feng Shui, el ser humano está gobernado por 3 órdenes, de los cuales el primero proviene de las energías intangibles, el segundo de las energías tangibles, y el tercero de las energías propias, es decir la «propia suerte» buena o mala, con la que se nació. Pero el conocimiento de las energías que nos rodean pueden ayudarnos a modificar nuestra realidad en caso de que hayamos nacido con «menos suerte» que otros o cuando no estamos tan contentos con los resultados de nuestra vida.

La dimensión intangible está marcada por el cielo, el cielo se encarga de ordenar los ciclos de la naturaleza, llegar cada año marcando las estaciones, nos entrega un ciclo solar perfecto y sincronizado, marcando a través de su recorrido días, meses y el año, los ciclos lunares, grandes eventos como los solsticios y los equinoccios, y nos enseña incluso cuando debemos hacer la cosas: épocas de siembras, de cosecha, de preparar la tierra para la próxima temporada…el cielo nos acompaña marcando ritmos con una hermosa rutina que nos acompaña desde siempre con inmensa generosidad.

La dimensión tangible es tarea de la tierra, la tierra es el soporte, lo que nos sostiene, quien nos da de comer y nos protege…en esta dimensión se miden las formas, los espacios, lo que podemos ver a simple vista, aquí podemos definir como es el lugar en que habitamos, su emplazamiento, su posición en relación a la naturaleza y el entorno, su tamaño, su textura y colores, aquí podemos encontrar refugio y respaldo y decidir hacia donde está nuestro horizonte…

¿Pero que pasa entonces con el ser humano, que vive entre ambas energías, el cielo como un gran sombrero y la tierra como unos resistentes cimientos? Sin duda el hombre se ve afectado por estos fenómenos del cielo y por esta realidad terrenal, y es aquí donde el Feng Shui puede hacer su tarea, que es tomar lo mejor de ambas energías y fundirlas en un encaje perfecto en donde a través de lo tangible pueda manifestarse la grandeza de lo intangible para que fluyan en armonía, equilibrio y bienestar. Un buen practicante de Feng Shui debe ser capaz de hilar fino y hacer coexistir ambas dimensiones para que el resultado de esta unión se refleje en un tercer aspecto: la humanidad, y así suavizar, endulzar y nutrir la vida cuando a veces las cosas no han salido tal como lo teníamos planeado o cuando queremos conectarnos un poquito más con la naturaleza, sin poner resistencia a su perfecto flujo, la unión perfecta del yin y el yang, es momento quizás de pensar en como está nuestro propio cielo y nuestra propia tierra, y quien sabe si al apoyarnos en éstas energías que eternamente la vida nos sonríe todavía un poquito más!!

 

Las monedas chinas representan la perfecta armonía y unión entre el cielo y la tierra, la forma redonda representa al cielo que rodea a la tierra, representada a través del orificio cuadrado del interior..

Las monedas chinas representan la perfecta armonía y unión entre el cielo y la tierra, la forma redonda representa al cielo que rodea a la tierra, representada a través del orificio cuadrado del interior..