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Como cada año, el primer día del mes de septiembre es un día de alegría y bromas, ya que felicitamos a los abuelitos porque «pasaron agosto»…significa que lo más duro del invierno ha quedado atrás  en el hemisferio sur y comenzamos una nueva época, más llevadera para los más viejitos, y en donde el clima se vuelve más agradable para todos nosotros. ¿Pero que significa energéticamente pasar agosto??? Obviamente que además de que tenemos posibilidades de que los más viejitos nos acompañen por mucho tiempo más y comenzar a dejar atrás los resfríos y gripes que nos invaden durante el invierno, pasar agosto significa comenzar a dejar atrás la época más yin del año, la más oscura, más quieta, en donde por más enfocados que estemos en nuestros objetivos, las ganas de quedarnos acostaditos cada día un ratito más en la mañana nos invaden y pareciera ser un gran sacrificio decidirse a partir el nuevo día.

En Feng Shui el mes de agosto corresponde a una energía de tierra, pero es una tierra muy sólida, estable, quieta, que los chinos llaman La montaña (que en nuestro hemisferio la encontramos en el área suroriente)…y como todos sabemos, las montañas muy bonitas serán pero no hay quien las mueva de su sitio, por más que el refrán popular diga lo contrario, por lo tanto sabemos que no nos  fallará y ahí  mismito siempre estará…La montaña se aloja en la época de transición de invierno a primavera, se asocia al momento en que la noche comienza a terminar y es el momento previo a la llegada del amanecer y representa la energía más calma y sabia que nos rodea…es como pensar en un paseo por la calle en invierno, entre las 4 y las 5 de la mañana…es una situación yin, quieta, poco iluminada, sin sobresaltos, más tranquila que una foto… Dicho así podríamos pensar que suena un poco fome, pero ¿¿acaso no necesitamos momentos, épocas o lugares así en nuestra vida?? No todo puede ser euforia, actividad y crecimiento, sino pasaríamos de largo cada noche y no podríamos ni dormir, es por eso que necesitamos estos espacios de paz, de quietud, de silencio externo e interior, necesitamos a la montaña, y por eso es tan vital que sepamos reconocerla en nuestro hogar, lugar de trabajo o en nuestro mismo horario!! Y cual sería la analogía de una montaña en nuestra vida??? Algo tan simple como el respaldo, sentirnos respaldados emocionalmente y tener respaldo físico, aquí entra el Feng Shui de la forma, dicho en palabras simples, tener algún espacio de la casa respaldado (más que el resto, más quieto, con muros más grandes o sólidos), tener un buen respaldo de cama, sentarnos en sillones o sofás que nos cubran las espaldas, sobre todo si estamos expuestos a grandes ventanales o grandes vanos, en el fondo estar siempre con una montaña detrás de nosotros que nos proteja, nos cuide, nos respalde y nos de su abrigo y  además nos entregue su inmensa sabiduría, por lo cual podemos potenciar esta calma y conocimiento ubicando figuras que nos inspiren paz, tranquilidad y sobre todo que nos entreguen estabilidad tanto en su dimensión física como espiritual, y que por más que siga corriendo el calendario, si lo hacemos en el suroriente de  nuestro espacio y nos respaldamos tal como se debe, tenemos montaña para rato, tal como cuando los viejitos pasan agosto y tenemos abuelitos para rato, para seguir recibiendo su sabiduría y conocimientos, aunque la primavera ahora sea la próxima protagonista!

Un buda ubicado en el área de la montaña  nos ayudará a generar calma y tranquilidad a nuestro entorno y a nuestra vida.

Un buda ubicado en el área de la montaña nos ayudará a generar calma y tranquilidad a nuestro entorno y a nuestra vida.